Un nombre curioso: los orígenes del clafoutis de Lemosín
El clafoutis procede de la región de Lemosín y aparece en los libros de cocina desde 1856, lo que demuestra que lleva mucho tiempo en las mesas lemosinas. No sabemos muy bien qué significa la palabra.Algunos dicen que procede de la palabra occitana " clafir" que significa rellenar, y es cierto que rellenamos la tarta.Otros nos dicen que "clafoutis" viene del francés antiguo " claufir ", que significa "clavar"... Es cierto que, vistas desde arriba, las cerezas se parecen vagamente a grandes clavos.En resumen, lo que cuenta es lo que se come y no el nombre de un postre. A veces hablamos de "mil millones" (¡nada más!) o de"millat" en lugar de clafoutis.
La receta fácil de clafoutis de cerezas de Monsieur de France
Un clafoutis de éxito / foto de Anastasia_Panait/Shutterstock.com
Ingredientes para 6 personas
- 700 gramos de cerezas (las cerezas Montmorency son las mejores)
- 60 gramos de azúcar (3 cucharadas soperas)
- 70 gramos de harina (3 cucharadas grandes)
- 250 ml de leche (un cuarto de litro, es decir, un vaso grande)
- 3 huevos
- 20 gramos de mantequilla.
- 1 pizca de sal
El proceso
- Precaliente el horno a 180 grados.
- Prepare su flanera : lo mejor es una flanera con paredes bastante altas.
- Unte bien el plato con los 20 gramos de mantequilla.
- Limpiar las cerezas pasándolas por agua y secándolas después.
- Elegir si se quitan los huesos, que normalmente se conservan porque dan más sabor, pero no son prácticos para comer.
- Colocar las cerezas en la flanera.
- Mezclar la harina con el azúcar y los huevos en un cuenco.
- Seguir removiendo, vertiendo suavemente la leche en la mezcla.
- Añadir una pizca de sal.
- Mezcla un poco más.
- Verter la mezcla sobre las cerezas.
- Cocer en el horno precalentado a 180 grados.
- Dejar cocer durante 40 minutos.
Un clafoutis de éxito / foto de MariaZubareva/Shutterstock.com
Deshuesar las cerezas: el dilema definitivo entre la tradición y la comodidad moderna
El debate sobre el deshuesado de las cerezas divide a los amantes de la cocina en torno a una cuestión fundamental: ¿hay que dar prioridad al sabor o a la practicidad? Para los puristas, especialmente cuando se trata del clafoutis, mantener los huesos es esencial para preservar la integridad de la fruta y difundir esas famosas notas de almendra amarga durante la cocción. Por el contrario, quitar el hueso garantiza una degustación tranquila y segura, evitando el riesgo de rotura dental y haciendo que el postre sea accesible para los más pequeños. Entre la tradición, que apuesta por una textura menos empapada, y la modernidad, que defiende la comodidad, la elección final corresponde a quien sostiene la cuchara, ya que cada método ofrece una experiencia sensorial radicalmente diferente.
Consejos :
Puede añadir un poco de nata al final de la mezcla de huevo, azúcar y harina para darle un poco de espesor (y como dicen muchos chefs franceses:"en la grasa está el gusto").
Algunas personas añaden un poco de kirsch a la mezcla para realzar el sabor de las cerezas, mientras que otras añaden un sobrecito de azúcar avainillado al azúcar en polvo.
También se puede variar la fruta, aunque no se le pueda llamar "oficialmente" clafoutis. Es delicioso con ciruelas mirabel o con arándanos. También hay quien lo prepara con albaricoques o manzanas. Lo principal es tener una fruta que aguante bien.
Preguntas frecuentes sobre el clafoutis
¿Cuál es la mejor versión del clafoutis de cerezas?
La versión tradicional conserva los huesos para darle sabor, pero algunos los quitan para mayor comodidad sin alterar demasiado el aroma.
¿Qué ingredientes se necesitan para hacer un buen clafoutis para 6 personas?
700 g de cerezas, 60 g de azúcar, 70 g de harina, 3 huevos, 250 ml de leche, 20 g de mantequilla y una pizca de sal.
¿A qué temperatura y durante cuánto tiempo se debe hornear el clafoutis?
Precalentar el horno a 180 °C y hornear el clafoutis durante 40 minutos, hasta que esté dorado y bien cuajado.
¿Se pueden variar las frutas en un clafoutis?
Sí, este postre también queda bien con ciruelas mirabel, arándanos, albaricoques o manzanas, aunque ya no sea el «clafoutis clásico».
¿Qué trucos hay para que el clafoutis salga bien siempre?
Añadir un poco de nata a la mezcla para darle más cremosidad, o un chorrito de kirsch para realzar el sabor de las cerezas.

